
Un baldazo de agua helada intenta enfriar al envalentonado Tristán Campos, con el parte médico dictado por el capitán natural y arquero del equipo Alvaro Leónidas Perón García, que según llegaron las versiones, lo cagó a trompadas al doctor que lo atendía con la mano buena que le quedaba al grito de: "¿Qué quebrado? ¿Qué fisurado? ¡Puto! ¡El sábado tengo que mantener la punta!"
Finalmente se lo tomó con soda y decidió comunicárselo al equipo, prometiendo que va a estar presente en la siguiente confrontación de la "escuadra el próximo sábado.
Por otro lado, muchos creen que esta desgracia estuvo pre planificada, y las miradas en el vestuario iban unánimemente a un solo lugar, pero eso será motivo para el próximo artículo.
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